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Historia

El barrio, con 213.810 m2, se encuentra situado en el sector Este de la capital; sus límites son: al Este del Río Andarax, al Oeste la vía férrea Madrid-Almería, al Sur la carretera Almería-Níjar y el puente del Mamí sobre el río Andarax, y al Norte la finca cortijo Alhadra. Se configura con una apariencia triangular, en un enclave muy  delimitado y perfectamente identificable.
Iba para dos años únicamente. Han pasado ya más de 30. Las primeras casas construidas en el barrio almeriense de El Puche se hicieron con carácter provisional para que aguantaran un margen de dos o tres años.
Este barrio se creó para paliar los efectos ocasionados por las lluvias torrenciales que cayeron en la capital almeriense durante los primeros días de enero de 1970. Tras las lluvias se contabilizaron un total de 453 viviendas y cuevas derruidas,  declarándose en ruinas 2.118 casas y chabolas. Como consecuencia de ello, unas mil personas de los barrios más humildes de la capital: Barrio Alto, Cuevas de El Puche, Hoyo de las tres Marías, Chamberí, Cuevas de San Joaquín, San Cristóbal, etc., necesitaron ser alojadas en albergues provisionales.
El Consejo de Ministros aprueba el 23 de febrero de este mismo año la construcción de 1.100 viviendas para los afectados. Su emplazamiento se ubica en la finca “Cortijo Puche” tras el pago de 20 millones de pesetas. Las obras comenzaron en mayo de 1971, con 996 casas aprobadas, de las cuales 496 serían de una sola planta, con 55,28 m2 útiles, denominado como Puche Centro o Puche Viejo y 500 viviendas de cuatro plantas, que se denominó Puche Norte, últimas viviendas en entregar.
En 1975 la empresa encargada de construir las casas abandona su ejecución, quedando pendientes por terminar otras 500 casas. Tras una subasta se adjudicó la construcción de 427 viviendas tipo dúplex de diferentes tipologías que se terminaron en 1980 y a cuya ubicación se llamó Puche Sur o “Huevos fritos”.
La tercera fase de viviendas entregadas, en 1984, corresponde al Puche Norte, también conocidos como“pisillos” o “cubitos”, haciendo referencia a su forma. Está compuesto por 500 viviendas diseñadas en bloques de cuatro plantas de múltiples tipologías.
En total, El Puche tiene alrededor de 1.425 viviendas, aunque en la actualidad están habitables un tercio de ellas y gran parte de las restantes tienen un estado muy deficiente.